Ofrecimiento de la Medalla de oro

 

"Otra vez a tus pies Señor, como te prometí en su día. Cada triunfo que lograra, no sólo sería mío, sino también tuyo.

Sé que es algo muy personal, pues el trabajo diario no se ve, los esfuerzos y sacrificios que todos los días hago, sólo lo sabemos la gente que me rodea y tú, Señor. Cuando lo he pasado mal. Cuando no hay triunfos ni alabanzas. Cuando las cosas no salen bien. Cuando sólo están los míos y los cuatro amigos que me quieren, también ahí estás tú, Señor. Por eso, en los momentos de júbilo, cuando todos ven el triunfo, cuando todo son alabanzas y felicitaciones, cuando todo el mundo se acerca para felicitarme, también, Señor, en estos momentos, quiero estar cerca de ti.

 

Por eso, públicamente, no sólo doy fe de mi condición cristiana, sino también de la enorme alegría que para mí supone acercarme a ti, en ésta, tu casa, donde ya lo he hecho otras veces, junto a tu madre, para decirte de nuevo "Gracias Señor"

 

Sé por mi fe que sin ti no lo habría logrado. Lo mismo que mi familia nunca me ha abandonado, ni en lo bueno ni en lo malo, tú tampoco. Quiero dar gracias a mi pareja, que siempre, en silencio, ha aguantado en los peores momentos (mi lesión más grave que apunto estuvo de apartarme definitivamente de lo que más me ha gustado hacer), y también en los mejores momentos, sin robarme ni un segundo de protagonismo. Siempre ha estado ahí, por eso, Señor, te doy doblemente las gracias por lo afortunada que soy: por un lado los míos y por otro tú ¿Qué más puedo pedir?

 

Hago público éste mi secreto que, por otro lado, es muy sencillo, como sé que lo tiene mucha gente en esta sociedad moderna, donde algunos piensan que se han perdido los valores, porque sé que mcuhos jóvenes como yo, así lo piensan y practican. De ahí que delante de ti, Señor, de mi familia y de estos amigos que nos acompañan, te doy las gracias y espero que no sea la última vez que lo haga.

 

A ti, Cristo de la Misericordia, te ofrezco esta nueva Medalla, pues no se trata de pedir, como así lo hago cuando tengo algún evento importante y vengo a verte, sino también a darte el fruto de mi esfuerzo y mi devoción hacia ti"

 

GRACIAS POR TODO SEÑOR

 

Con estas palabras Marta Domínguez ofreció su Medalla de Oro al Santísimo Cristo de la Misericordia, con sentimiento emocionado, acompañada de su familia, de su pareja, de sus amigos y del presidente de la Cofradía, Antonio merino, además del recién nombrado Obispo de Palencia, José Ignacio Munilla.

 

Al acto también asistieron el alcalde de la ciudad, Heliodoro Gallego, el delegado de la Junta de Castilla y León, José María Hernández, el subdelegado del Gobierno, Gabriel Castañeda, el administrador apostólico, Gerardo Melgar Viciosa, el concejal de festejos, Celso Mellado y la senadora Celinda Sánchez.

 

Marta, cofrade del Cristo desde 2001, cumplió así su promesa de volver con un triunfo tras su paso por el Campeonato de Europa.

 

Esta página ha sido actualizada el  07/05/2007
Imprimir
info@martadominguez.es
Aviso Legal
2006 Informática Millán